Oscuridad y caos durante las horas más largas en Venezuela

La noche del jueves 7 de marzo quedará grabada en la mente de los venezolanos porque fue el día en el que desastre tocó cada ámbito de la nación sudamericana que atraviesa por una profunda y prologada crisis socioeconómica.

Desde esa fecha, más de la mitad del país se quedó sin electricidad debido a una grave falla ocurrida en la central hidroeléctrica del embalse de Guri, en el estado Bolívar, que según la BBC Mundo, es una de las más grandes de Latinoamérica. 22 de los 24 estados que conforman el territorio se vieron afectados.

agraph –>

Mientras que el secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica de Venezuela, Alí Briceño, explicó a la BBC Mundo que el problema eléctrico se originó porque «hubo un incendio de vegetación (en la zona de la central hidroeléctrica) que hizo que salieran de funcionamiento las tres líneas de 765 kW, dos por el calentamiento y la otra por sobrecarga», reseñó el diario El Nacional de Venezuela.

Caos total

Lo cierto es que no fue un simple apagón de horas. Desde el 7 de marzo y hasta la fecha de redacción de este artículo (11/03), habitantes de las ciudades de 22 estados aún sufrían por la falta de electricidad. Horas y horas sin luz. Las consecuencias fueron nefastas en todos los aspectos de la rutina de los venezolanos.

Ausencia de internet, telefonías celular y fija inactivas, puntos de ventas para utilizar tarjetas de débito y crédito caídos, servicio de agua potable sin funcionar, bancos sin trabajar, escuelas cerradas, hospitales a oscuras con pacientes graves tratando de sobrevivir.

Las imágenes eran similares a series apocalípticas como “The Walking Dead” o “Resident Evil”. Muchos pasaron hasta 70 horas sin electricidad, con las consecuencias de alimentos dañados en un país en el que la escasez y la inflación hacen de las suyas.

Los ciudadanos ni siquiera podían informarse sobre lo que ocurría porque no había medios de comunicación que reportaran la situación. Los pocos canales de televisión solo transmitían novelas y programas de entretenimiento.

Las redes sociales apenas guiaron a los afectados sobre el incidente de gran magnitud, porque pocos pudieron conectarse a internet.

Así como hubo acciones solidarias, como restaurantes y negocios que pusieron a la orden sus plantas eléctricas para cargar dispositivos móviles, también hubo quienes quisieron aprovecharse del caos: vendían bolsas de hielo en dólares.

Silencio y especulaciones

Nicolás Maduro en ningún momento ofreció una rueda de prensa para comunicarle a los venezolanos qué ocurría, sus funcionarios trataban de calmar a la población con explicaciones vagas y hasta días no laborables decretaron para que todo volviera a la normalidad.

Por su lado, el mandatario encargado de Venezuela, Juan Guaidó usó su cuenta en Twitter para informar lo que sabía del suceso.

En la ciudadanía crece la duda de la eficacia de Maduro y su gabinete en la crisis eléctrica, pues, existe una orden que militariza todas las subestaciones generadoras de energía de todo el país.

Este apagón de tres días (inédito en Venezuela) es el fiel ejemplo de la falta de políticas efectivas que en su momento, el chavismo no aplicó y los millones de dólares que se dispusieron para obras eléctricas, se esfumaron. Hay mucho trabajo por hacer para que el otrora país de bonanzas, pueda recuperarse de tanta desidia y desastre.

Comentarios de Facebook

You may also like...