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La escasez de agua en las ciudades ya no es un problema lejano

Como si se tratara de una escena de la saga apocalíptica de «Mad Max», hay una ciudad en el mundo que enfrenta la nada envidiable posición de convertirse en la primera gran urbe en quedarse sin agua potable.

La trama de «Mad Max: Fury Road» esta ambientada en una futura tierra desierta, donde el agua es escasa y se desarrolla una batalla sin precedentes para conseguirla.



align=»aligncenter» width=»1920″] Ciudad del Cabo es la segunda ciudad más importante de Sudáfrica, además de ser el centro turístico del país[/caption]

Ciudad del Cabo, afortunadamente, logró posponer el día 1 de una vida sin agua, previsto inicialmente para el 12 de abril de 2017 hasta el 2019.

Y es que durante las últimas semanas, los embalses se han llenado repentinamente. En realidad, la segunda ciudad más importante de Sudáfrica  siempre había sido asociada a un refugio de abundante agua natural. Pero una sequía afecta la región desde hace tres años, lo que ha causado que los niveles en sus presas hayan descendido a niveles de extremo peligro.

¿Qué llevó a Ciudad del Cabo a esta situación?

Tres factores…

  • El cambio climático.
  • El rápido aumento de la población en su área urbana que pasó del millón de habitantes a casi cuatro millones en menos de 50 años.
  • Los efectos del fenómeno climático de “El Niño”, un ciclo atmosférico cálido, que provocó escasez de agua en toda Sudáfrica.

Aunque el “Day Zero” se haya aplazado, la amenaza persiste y los capenses lo tienen bien claro.

Conversamos con dos sudafricanos quienes nos cuentan de primera mano, cómo es vivir en una ciudad que está quedando sin agua potable.

Habitantes de Ciudad del Cabo deben hacer filas para poder abastecerse de agua, en algunos de los puntos dispuestos por la alcaldía

Hemos tenido que aprender a resolver sin agua, compramos botellas de agua potable y también la recolectamos de manantiales naturales, nos hemos acostumbrado a usar menos de 50 litros por persona al día y podemos vivir así cómodamente.

En mi caso, en mi familia usamos agua de pozo así que, técnicamente no tenemos que ahorrar agua, pero por el bien de la ciudad, debemos hacerlo”.

Chris Marzolla (22), ingeniero 

«Tenemos agua pero tratamos de conservar lo que tenemos, explica Jhon Hanni, estudiante del décimo año de Medicina de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT)

Tu vida cambia por completo. Utilizamos gel desinfectante para lavarnos las manos, hacemos uso de la lavadora una vez a la semana, compramos agua embotellada, en ocasiones demoro hasta más de un mes sin lavar mi carro. El jardín por ejemplo, ya no lo riego más… ya no desperdicio agua”.

El «aguacalipsis»

Sin embargo, Ciudad del Cabo es apenas el rostro de un problema mucho mayor, una situación de la que muchos expertos llevan años advirtiendo.

A pesar de que el agua cubre 70% de la superficie terrestre, el líquido dulce no es tan abundante como se piensa: solo representa 3%.

Más de 1.000 millones de personas no tienen acceso a fuentes de agua potable y a otros 2.700 millones les hace falta por lo menos un mes del año.

Según las proyecciones de algunos especialistas respaldados por la ONU, la demanda global de agua potable sobrepasará el suministro en 40% para el año 2030, esto debido a una combinación de factores como el cambio climático, la acción del hombre y el crecimiento de población.

No debería sorprender, entonces que en un corto período de tiempo, importantes ciudades del planeta tengan una mayor probabilidad de quedarse sin agua. Te mencionamos algunas:

– Ciudad de México (México)

Ciudad de México posee el título de la urbe más poblada de Latinoamérica con más de 21 millones de habitantes, por lo que es común que presente problemas de todo tipo y el agua, es uno de ellos.

En esta localidad uno de cada cinco habitantes no recibe agua al día. También su sistema de tuberías presenta demasiadas fallas, que hace que mucha agua sea desperdiciada.

– Sao Paulo (Brasil)

Esta es la ciudad más grande de Brasil y durante el 2015, presentó un problema similar a Ciudad del Cabo, cuando la capacidad de su principal presa bajó por debajo de 4%, lo que generó que el gobierno tomará medidas de racionamiento que duró hasta el 2016.

– Yakarta  (Indonesia)

El problema de esta ciudad se debe a la amenaza que presenta la creciente subida del nivel del mar, que hace contaminar de agua salada los diversos pozos subterráneos que surte del líquido potable a los ciudadanos.

También la acción directa del hombre hace efecto en el problema. Muchas personas perforan ilegalmente los pozos para obtener agua, lo que ocasiona que estos se vayan literalmente encogiendo y desapareciendo.

– Londres (Inglaterra)

La capital británica presenta unas precipitaciones anuales de unos 600 mm, por lo que Londres toma 80% de su agua para el consumo de los ríos de la región.

Las autoridades afirman que la ciudad está llegando casi al límite de su capacidad y probablemente tendrá problemas de suministro para 2025 y «seria escasez» para 2040.

– Tokio (Japón)

Sería imposible que la ciudad más poblada del mundo con más de 30 millones de habitantes, no sea participe del problema.

El 70% del agua potable de la urbe depende netamente de los ríos, lagos o nieve derretida.

¿Guerra por agua?

Ante este panorama que enfrentan importantes ciudades del mundo, hay especialistas que consideran que los próximos conflictos mundiales no serán ni por oro ni plata, como ya una vez ocurrió en el pasado, ni por el petróleo, como está ocurriendo en el presente, sino va a ser por la obtención de agua.

El mejor ejemplo para escenificar esto es un hecho actual: una disputa entre Egipto y Etiopía.

Etiopía necesita generar más electricidad para su país, por lo que plantea la construcción de una presa en la cuenca del río Nilo. El problema está en que el Nilo es la fuente de agua para los más de 100 millones de habitantes de Egipto.

Por esta razón, el país árabe teme que la presa disminuya la cantidad de agua que recibirá la población egipcia, situación que ha generado un conflicto entre ambos países.

Y es que el oro no vale mucho porque sea bonito y brille, sino porque es escaso. Si un recurso hasta ahora abundante como el agua es poco, no hay duda que las tensiones  entre naciones aumentarán.

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