Share

Fracasar y perder tienen diferentes significados en la vida

¿Cuántas veces has sentido que fracasaste? En el amor, en el trabajo, como persona… Es recurrente pensar este tipo de cosas. También es común que un tiempo después, recuerdes los fracasos entre risas y lo más importante, con una enseñanza.

Tenemos que hacernos la idea: los fracasos no se pueden evitar y muchas veces, los éxitos llegan luego de un muy mal rato.

«» class=»wp-image-16863″/>

Y es que, lo dijo el estadounidense Henry Ford (1863-1947):

El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia”.

El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito”.

La Real Academia Española describe el fracaso como un “malogro o resultado adverso de una empresa o negocio, como un suceso lastimoso, inopinado y funesto; y como una caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento”.

La psicóloga clínica Liliam Cubillos, dijo para el portal web larevista.ec que el fracaso como tal es muy global y está sujeto a una cantidad de variables, indicadores y expectativas internas y a los condicionamientos externos de los entornos donde el individuo se mueve, ya sea en lo familiar, social o laboral.

Desde la antigüedad,  los filósofos han expresado que el fracaso es el principio del éxito. Y de un tiempo para acá, se han glorificado más estas experiencias.

Basta con hacer una pequeña búsqueda en Google para toparse con infinidad de blogs y experiencias personales negativas convertidas en algo bueno.

Te interesa: Adaptarse a los malos ratos es una cualidad de la que no gozan muchos

Aprender de los errores

Según la también psicologa Laura Monserrate, los fracasos como tal, no existen, solo son momentos o situaciones por los que atraviesa el ser humano a lo largo de la vida, que pueden dar lugar a un crecimiento o debilitamiento. Depende de cómo lo tome cada persona.

Están los que se toman los fracasos como un empujón y los que quedan deprimidos y no intentan levantarse nunca más.

El segundo caso representa a individuos con personalidad débil y que se derrumban ante cualquier obstáculo.

Cubillos explicó para larevista.ec que las personas deben prepararse para los errores y hacer de ellos una oportunidad de crecimiento personal, y la forma es viviéndolos. Nadie puede determinar el fracaso o el error de nadie sino la misma persona que lo vive.

Por eso, agregó, hay que dejar que el ser humano se caiga para que se fortalezca, así se levantará tras cada tropezón. Cuando a alguien se le facilita todo y se le sobreprotege, estás ayudando a que viva en una burbuja y no conozca la realidad.

Inspiraciones…

En entrepreneur cuentan la experiencia de Steve Blank, un emprendedor y profesor de Silicon Valley, que estuvo a punto de perder USD$35 millones si no renunciaba a su sueño.

Aprender de aquel fracaso fue una de las mejores experiencias de mi vida”.

Y sí que aprendió. En 1996, Blank fundó la startup E.piphany, que consiguió USD$1.000 millones en inversión.

A pesar de que la cultura emprendedora está muy ligada al fracaso, “a nadie le gusta fracasar”, dijo Blank. “Estamos hechos para el éxito”.

En el mismo portal, comparten cinco claves para aprender del fracaso. Estas son:

  • Llama al fracaso de otra manera
    ¿Cuándo fue la última vez que alguien fue contratado para una posición importante sin experiencia? Para los emprendedores seriales, “experiencia” es otra palabra para decir “fracaso”, según Blank. Al etiquetar un esfuerzo fallido como una oportunidad para aprender, lo estás poniendo bajo una luz positiva que te permite añadir credibilidad como emprendedor.
  • Usa el fracaso como un escalón
    Con cada fracaso, identifica lo que sabes que hiciste mal y sé consciente de ello para no repetir tus mismos errores. Esto te llevará un paso más cerca del éxito, dice Steve Siebold, consultor que trabaja con emprendedores para crear pensamiento crítico.
  • No fracases solo
    A la mayoría de los emprendedores les gusta iniciar su aventura en soledad. Pero si cometes un error tú solo, también será más difícil determinar qué salió mal. Tener un socio al que respetes y en quien confíes puede convertir cada fracaso en una oportunidad para colaborar. “Un buen socio puede ayudarte a determinar qué no hacer la siguiente vez”, dice Karl Baehr, director de la universidad enfocada en el emprendimiento, Emerson College.
  • No escondas tus fracasos
    En primer lugar, siéntete orgulloso de haber sido lo suficientemente valiente para tomar el riesgo. Al ser abierto sobre tus errores, te abres a aprender de los demás. El mentor de Baehr, Walter Hailey, dueño de una aseguradora, tomaba un paseo diario a las cinco de la mañana con un grupo de amigos cercanos para hablar de ideas, éxitos y fracasos.
  • Redefine lo que quieres
    Cambia el enfoque y la razón por los que iniciaste el negocio. “Revisa tus motivadores emocionales. Recuerda que somos criaturas emocionales y que la lógica no nos motiva”, afirma Siebold, quien lanzó cinco negocios fallidos seguidos antes de crear su firma consultora actual. Para Siebold, su motivación era llegar a ser millonario un día, meta que alcanzó a los 31 años. “Debes estar claro en lo que quieres”, dice. “La pregunta debe ser: ¿Qué tanto lo quieres”. 

Debes leer: Ser feliz no significa la ausencia de dolores ni amarguras

Recuerda que después de la tormenta, siempre viene la calma.

You may also like...