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Descubre qué rol juega tu smartphone en tu vida y cuán peligroso es

“Conozco esto como la palma de mi mano” ya no es una expresión válida. Tan sólo intenta recordar cómo luce y te darás cuenta que tu mente tiene miles de imágenes de tu mano sosteniendo tu smartphone, pero ninguna de tu palma vacía. En tal caso, podríamos decir “conozco esto como la pantalla de mi teléfono”, pero ese no es el punto.

Estar conectado se ha unido a las necesidades básicas del humano moderno. Está después de comer y dormir, pero antes de hacer la limpieza. Por lo tanto, no es raro que le des a tu teléfono tanta importancia como a un amigo o familiar. El problema surge cuando la relación que tienes con él es la misma que tendrías con un amigo o familiar.

Descubre qué rol juega tu smartphone en tu vida social y cuán peligroso es:

El mejor amigo

Llevan años juntos y se nota. Te conoce como nadie, sabe tus peores secretos y ha fotografiado tus momentos más vergonzosos. Con escribir dos letras, su autocorrector sabe lo que quieres decir. Mil veces han cantado su biblioteca musical a máximo volumen. Has estado allí en sus peores caídas y conoces la historia detrás de cada arañazo en su pantalla. Aún así, no necesitan estar cada día juntos para demostrar su amistad.

  • Nivel de peligro: Ninguno

Tienes una relación óptima con tu smartphone. Eres feliz, ya sea que estés con él o por tu cuenta. Cuando lo olvidas en casa, no lo ves como algo malo, sino como una oportunidad para disfrutar las otras cosas que ofrece la vida.

Ese colega del trabajo

Sabes que de alguna forma están relacionados, pero ni siquiera estás seguro de cuál es su modelo. Lo necesitas para ciertas tareas del trabajo, como enviarle un correo a tu jefe o programar una que otra reunión. De resto, te olvidas de su existencia casi por completo. Sólo te acuerdas de él cuando estás sumamente aburrido y todos tus amigos ya tienen otros planes. No puede decir que su batería está baja, porque enseguida lo ignoras. No te interesan sus problemas ni los bajones que tenga.

 

  • Nivel de peligro: Bajo

Aunque está bien tener una vida lejos del smartphone, no tiene mucho sentido que lo tengas si no te aventuras a descubrir todo lo que tiene para ofrecer. Dale una oportunidad y verás que puede ser más que un compañero de trabajo.

Tu primer bebé

Su bienestar es tu mayor prioridad. Siempre lo limpias aunque sabes que dentro de cinco minutos volverá a tener manchas de huellas dactilares. Su batería no baja de 70% porque siempre estás buscando una fuente de alimentación para llenarlo de energía. Le compraste la funda más resistente que encontraste para protegerlo de los golpes y el agua. La única vez que se te cayó al suelo, te sentiste como el peor dueño de teléfono del mundo y estás seguro de que su poder de procesamiento no ha sido el mismo desde entonces.

  • Nivel de peligro: Medio

Sabemos que sólo quieres lo mejor para tu smartphone, pero debes recordar que él debe ayudarte a ti, no tú a él. Dale el espacio que necesita para crecer y actualizar sus apps. Descubrirás que existe un mundo lejos de los enchufes.

Una nueva pareja

El día que lo conociste fue el momento en que tu vida cambió. Sientes que es mejor que todos los que vinieron antes que él. Quieres estar a su lado en cada momento y, cuando no están juntos, sólo hablas de él a tus amigos. Apenas necesita emitir un tono o vibrar para que le prestes toda tu atención. Duermen en la misma cama y al despertar y ver su hermosa pantalla, llena de notificaciones, no puedes evitar sonreír.

  • Nivel de peligro: Alto

Ten cuidado de adónde llevas esta relación. Si tus amigos te dicen que has cambiado desde que lo conoces, no es un cumplido. Recuerda que tenías una vida antes de él. No dejes que sus 256 gigas de memoria te hagan olvidar la persona que eras entonces.

Tu mamá

Sólo inicias el día porque él te despierta con su aplicación de alarma. Maneja tu horario porque necesitas que te diga, a cada hora, lo que debes hacer. Lo usas para recordar qué le dijiste el otro día a tu novia. Después de todo, él presenció toda la discusión por mensajes de texto. Es el primero a quien preguntas cuando no sabes algo y, sin importar cuánto lo intentes, tus platillos nunca quedan como en los videos de YouTube que te muestra.

  • Nivel de peligro: Máximo

Tienes un serio problema de “smartphonitis” aguda. Quienes tratan a su teléfono como una pareja al menos tienen la esperanza de que un día se les pasará el enamoramiento. Pero, en tu caso, mientras más te tardes en terminar esta relación, más dependiente serás. Si no cortan por lo sano, no te sorprendas cuando descubras que no puedes hacer nada sin él.

Por: Ángel Prieto

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