David de Miguel Ángel es una mezcla perfecta de arte y simbología

Europa es cuna del mejor arte y literatura… eso no se discute.

En siglos pasados, se construyeron y se pintaron las mejores obras todavía vigentes. Una de esas, es la escultura de David.

Actualmente, la figura se encuentra en la Galleria dell’Accademia en Florencia, Italia.

Fue construida entre los años 1501 y 1504, por uno de los grandes, Miguel Ángel Buonarroti. Para muchos, es demasiado perfecta para ser verdad.

Y lo cierto es que la escultura reúne unas caracteriza muy peculiares…

  • Esculpida en un bloque a medio tallar

El artista hizo la obra en un solo bloque de mármol blanco extraído de las montañas de Carrara, famosa por la gran cualidad de estas piedras.

El bloque, ya había sido manipulado (y dañado) por Simone da Fiesole, Agostino di Duccio y Antonio Rossellino tres artistas que intentaron esculpir en él, pero sin éxito. El único que lo logró, fue Miguel Ángel.

Cuando volví, me encontré con que era famoso. El consejo de la ciudad me pidió que sacara un David colosal de un bloque de mármol, ¡dañado!, de casi seis metros”, Miguel Ángel, después de la creación de Piedad.

Te interesa: Haz de tu visita al Museo del Louvre una experiencia inolvidable

  • Simbología

La pieza de más de cinco metros de altura y cinco mil kilos de masa, fue un encargo de la Opera del Duomo de la catedral de Santa María el Fiore de Florencia. Nunca imaginaron que el rey bíblico quedaría esculpido como “Dios lo trajo al mundo”.

David ya había sido explorado por artistas como Verrocchio, Ghiberti y Donatello, pero siempre lo exponían como un hombre triunfante después de la guerra.

La obra de Miguel Ángel es símbolo del renacimiento italiano.

  • Reto personal y polémica

Sí, fue todo un reto para el escultor italiano. Quería ser consagrado como el mejor artista de Florencia y por eso, trabajó día y noche durante más de dos años, encerrado y sin dejar que nadie viera la evolución de su escultura.

Cuando fue expuesta, se consideró demasiado reveladora para ponerla en la catedral, por lo que se realizó un comité para decidir dónde lo colocarían. Su ubicación fue motivo de mucha polémica.  La comisión escogió como escenario la Loggia dei Lanzi, pero finalmente se impuso la opción de Miguel Ángel, que fue la plaza de la Señoría de Florencia.

Sin embargo, desde 1873 está en la Galería de la Academia de la capital toscana.

Debes leer: La hermana gemela de la Mona Lisa esconde imágenes y mensajes ocultos

  • Proporciones

A primera vista, David parece tener unas proporciones perfectas, pero la verdad es que Miguel Ángel utilizó técnicas un poco inusuales.

La mano derecha y la cabeza junto al cuello, son más grandes de lo que deberían ser.

Es una mano perfectamente esculpida y delicada. Pero si se mide con respecto al cuerpo, existe una asimetría.

La diferencia de tamaño en cuanto a otras partes, no es visible a primera vista.

Los expertos señalan que Miguel Ángel esculpió con intención esta desproporción para resaltar la manera de ganar una guerra: con concentración e inteligencia.
 

  • Escultura maravillosa

David es considerado el ejemplo perfecto de una escultura hecha en contrapposto. Esto es una forma de mantener la figura de pie, y es considerada una de las poses más perfectas y humanas.

Esta postura clásica es cuando la escultura está parada y tiene la mayor parte de su peso apoyado en un solo pie, mientras que el otro, está relajado. La pose de contrapposto de David ayuda a el equilibrio de la pieza.

Miguel Ángel era gay, pero, en esa época no estaba aceptada la homosexualidad. La gente siempre consideró que lo del artista era algo platónico, ya que se cree que mantuvo su celibato, por lo que David, es la que mejor muestra de ese imaginación.

Con la escultura, pudo mostrar su conocimiento perfecto del cuerpo masculino y su capacidad de equilibrar lo físico y lo emocional.

La cara de David tiene una mirada desafiante con mucha fuerza. Se manifiesta el poder.

Lee también: Lo que ocultan algunos de los lugares más visitados del mundo

En cada bloque de mármol veo una estatua tan clara como si se pusiera delante de mí, en forma y acabado de actitud y acción. Solo tengo que labrar fuera de las paredes rugosas que aprisionan la aparición preciosa para revelar a los otros ojos como los veo con los míos”, Miguel Ángel Buonarroti.

Comentarios de Facebook

You may also like...